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Después de un tratamiento odontológico, es habitual que muchos pacientes de una clinica dental en Palma de Mallorca se pregunten cuánto tiempo durará la sensación de adormecimiento y si se puede hacer algo para que desaparezca antes. Aunque la anestesia dental se va principalmente con el paso de las horas, existen algunas pautas seguras que pueden ayudar a acelerar el proceso y evitar molestias innecesarias.

En nuestra experiencia como dentista en Palma de Mallorca, resolver este tipo de dudas es clave para que el paciente se sienta tranquilo tras su visita y sepa cómo actuar correctamente en casa.

¿Cuánto suele durar la anestesia dental?

La duración de la anestesia depende del tipo de anestésico utilizado y de la técnica aplicada por el profesional. En general, la anestesia local simple suele durar entre una y tres horas. Cuando se emplea un anestésico con vasoconstrictor, como la adrenalina, el efecto puede prolongarse hasta unas cuatro o incluso seis horas.

Es normal que el adormecimiento en labios y lengua se perciba durante más tiempo, ya que son zonas especialmente sensibles. Si tras seis u ocho horas no notas una mejoría progresiva, lo más recomendable es contactar con tu clínica dental para una valoración.

Trucos seguros para que la anestesia se pase antes

Aunque no se puede eliminar la anestesia de forma inmediata, sí es posible favorecer que el organismo la metabolice antes estimulando la circulación sanguínea de forma suave y controlada.

Realizar actividad física ligera, como dar un paseo tranquilo o moverse un poco por casa, ayuda a activar la circulación y facilita que el anestésico se elimine antes. También es útil masajear suavemente por fuera la mejilla, el mentón o los labios con la mano limpia, siempre sin presionar directamente la zona tratada.

En algunos casos, y solo si el dentista no lo ha contraindicado, se puede masticar muy despacio algún alimento blando y fácil, como yogur, fruta madura o incluso un helado, siempre por el lado contrario al que está dormido. Además, aplicar una compresa tibia (nunca caliente) en la mejilla durante diez o quince minutos puede ayudar a dilatar los vasos sanguíneos y acelerar la eliminación del fármaco.

Por último, mantenerse bien hidratado bebiendo agua favorece los procesos naturales del organismo y contribuye a que la anestesia desaparezca antes.

Opciones médicas para reducir la duración

Existen opciones médicas específicas que pueden acortar el tiempo de acción de algunas anestesias locales. Un ejemplo es la fentolamina, un fármaco que puede reducir el adormecimiento, pero que solo debe ser indicado y administrado por el dentista en situaciones concretas.

No se recomienda automedicarse para intentar “revertir” la anestesia, ya que hacerlo sin control profesional puede aumentar el riesgo de efectos secundarios o complicaciones innecesarias.

Cosas que debes evitar mientras dure la anestesia

Mientras la zona siga dormida, es fundamental no morderla ni tocarla para comprobar si ya ha pasado la anestesia, ya que es fácil provocarse heridas en labios, mejillas o lengua sin darse cuenta.

También se deben evitar alimentos muy calientes o muy fríos, ya que pueden causar quemaduras o lesiones al no percibir bien la temperatura. Del mismo modo, es aconsejable no consumir alcohol ni otras sustancias sin indicación médica, porque pueden interferir con la metabolización del anestésico o con otros medicamentos pautados.

Si has pasado por un empaste, una extracción, un implante u otro procedimiento y tienes dudas sobre si la duración de la anestesia es normal, no dudes en consultar con tu dentista en Palma de Mallorca. Un asesoramiento profesional siempre es la mejor forma de cuidar tu salud bucodental.